Del lado del propietario también hay un marco: lo que suele poder exigir y lo que suele asumir, cuyo detalle define el contrato. Conocerlo evita dos cosas que pasan seguido: pedir lo que no corresponde y descuidar lo que sí es obligación propia.
Marco legal al día: desde el DNU 70/2023 la Ley 27.551 está derogada y los contratos nuevos se rigen por el Código Civil y Comercial, con amplia libertad de pacto. Qué ley aplica a tu contrato depende de la fecha de firma: lo explicamos en ley de alquileres 2026: qué rige hoy en Argentina.
Lo que el propietario suele exigir
- El pago en término, en la forma y el lugar pactados.
- Una garantía que respalde el cumplimiento, entre las modalidades que se acuerden en el contrato.
- El uso conforme al destino declarado en el contrato: una vivienda alquilada como vivienda no se convierte en local sin acuerdo.
- La conservación del inmueble, con el cuidado propio de un uso normal.
- La restitución al vencimiento, en el estado en que se entregó salvo el desgaste natural.
Lo que el propietario suele asumir
- Entregar el inmueble en condiciones de habitabilidad y aptas para el destino pactado.
- Cumplir lo pactado sobre reparaciones: qué corresponde a cada parte se define en el contrato y en las reglas generales del Código Civil y Comercial.
- Respetar el plazo pactado: solo puede resolver por las causales que prevén la ley o el contrato.
- Devolver el depósito al finalizar, en las condiciones pactadas, descontando solo daños comprobados.
- Respetar el mecanismo de ajuste tal como quedó escrito, sin aplicar índices distintos ni períodos distintos.
Las obligaciones concretas del propietario (reparaciones, expensas, conservación) dependen del contrato y de las reglas generales del Código Civil y Comercial, que no verificamos artículo por artículo para esta nota: consultá con un profesional.
Los tres errores que más caros salen
No documentar el estado inicial
Sin inventario ni fotos fechadas al momento de la entrega, cualquier reclamo por daños al final es palabra contra palabra. Es el error más frecuente y el más caro: se pierde el descuento legítimo por falta de prueba.
Redactar mal la cláusula de ajuste
Una cláusula ambigua abre una discusión que no se resuelve sola, y no conviene apostar a que se interprete a favor de quien la redactó. Si el índice, la periodicidad y el período de medición no están explícitos, el valor real del alquiler se licúa mientras dura la discusión.
Aceptar cualquier garantía sin verificarla
Una garantía que no se verificó al momento de constituirla suele descubrirse insuficiente justo cuando hace falta. Verificar antes de firmar es incómodo cinco minutos; no verificar puede costar meses.
Elegir bien al inquilino no es desconfiar
Es la decisión que define cómo van a ser los próximos dos años. Mirar antecedentes, capacidad de pago y la garantía ofrecida es parte del trabajo, y hacerlo con criterio profesional evita tanto el mal inquilino como el prejuicio infundado contra uno bueno.
Administrar o delegar
Un contrato de alquiler no termina en la firma: hay cobranza mensual, ajustes en fecha, reclamos de mantenimiento y renovación. Quien no puede o no quiere estar encima de eso, delega. Lo que se contrata no es solo el papeleo: es que haya alguien atendiendo cuando algo pasa.
Está desarrollado en servicios para propietarios, cómo elegir inquilino y cómo fijar el valor de alquiler.
Esta nota explica el marco general de la normativa vigente con criterio profesional inmobiliario. No reemplaza el asesoramiento de un abogado para un caso particular: si tenés un conflicto en curso, consultá con un profesional del derecho.
Antes de firmar, que alguien lo mire
La ley fija el marco, pero cada contrato se firma sobre una propiedad concreta, en un barrio concreto y con dos partes que negocian. Si estás por alquilar o por poner tu propiedad en alquiler en Cipolletti, Neuquén capital o el Alto Valle, dejanos tus datos en la propiedad que te interesa y lo revisamos juntos, o escribinos directo por WhatsApp.
Te atiende Carina Natalia Gentile, martillera pública matriculada (Mat. 13 T° I F° 113) y perito tasador (Mat. 1219). La misma persona que te contesta es la que firma el contrato.
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